El enfado es una emoción básica que sentimos todos. La manera natural de expresar el enfado y la rabia consiste en responder de forma agresiva. Es la respuesta intuitiva ante la percepción de amenazas físicas o verbales. Sin embargo, responder agresivamente a cada situación de amenaza no es sano ni seguro .Por lo tanto, es importante enseñar a los niños, desde pequeños, formas saludables de controlar su ira, pero antes de este aprendizaje HAY QUE VOLVER A SITUACIÓN DE CALMA.

Cuando nos enfadamos quien toma el control del cerebro NO es el cerebro RACIONAL sino el cerebro ANIMAL el instintivo, así que la primera estrategia es dejar “enfriar” dejar , que pase el enfado, que el sistema límbico se relaje y podamos hablar desde la razón . 

Este material forma parte del curso online Disciplina Positiva. Educar sin gritos ni castigos

¿Qué podemos hacer los adultos para ayudar a calmar? 

1. Actúa no hables. Eres el modelo.  En ocasiones la forma más efectiva de hacer algo es mantener la boca cerrada y actuar.

2. Conecta ANTES de corregir. Desarrollemos el sentido de cercanía y confianza en lugar de distancia y hostilidad al asegurarnos que antes llega el mensaje de de amor. Ejemplo ” Me importáis muchísimo y por ello estoy absolutamente segura que juntos podemos encontrar una solución a este problema”.

3. Controla tu comportamiento. Recuerda de nuevo eres el ejemplo. ¿Esperamos que ellos controlen su comportamiento, cuando nosotros no lo hacemos. Apóyate en alguna técnica (como contar hasta 10, enfocarse en la respiración ó si es posible aplicar el tiempo fuera).  Cuando hayamos cometido algún error, pidamos disculpas. Es una manera maravillosa de entender que todos nos equivocamos.

3. Abrazos. ¡Siempre hay momentos en donde todo lo que necesitamos es un abrazo!.

4. No es el momento de “sermones”.  Cuando estamos enfadados la información que entra en nuestro sistema neurológico no llega al cerebro racional así que no es el momento de las grandes explicaciones ciertamente no llegan allí donde podrían ser ” procesadas” así que si delante de un enfado/berrinche tratamos de hablar desde la razón probablemente lo único que vayamos a conseguir es enfadarnos también nosotros.

5. Usa pocas palabras.  En contraposición con lo que decíamos en el punto anterior cuando estamos delante una rabietas/berrinche “menos es mas” así que usad pocas palabras pero que sean claras, hacerlo con respeto sin atacar . Por ejemplo

  • Si te comportas como un salvaje esta noche no habrá televisión”
  • CP . ” No me gusta nada esta situación”

6. Dar alternativas. A veces una manera de ayudar a calmar es dar una alternativa y por tanto “desviar la atención ” no se trata de “sobornar” al niño sino de dar distintas opciones. Si veis que no funciona no hay que obcecarse buscando alternativas .

7. Cuida tu tono de voz.  Que sea tranquilo, recuerda de nuevo ” tú eres el adulto, tú eres el modelo”.

8. Cuando haya pasado el enfado . Enfócate en soluciones para tratar de “solucionar ” aquello que pasó y para entender por qué estábamos tan enfadados y qué podemos hacer para que no nos ocurra de nuevo.

guiadp



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