Hoy hablamos de Escucha Activa clave en el proceso de aprender a comunicarnos de manera positiva y asertiva .

Este material forma parte del curso online Comunicación Positiva 

1. Qué es la escucha activa 

La escucha activa es nuestra capacidad para escuchar sin evaluar, buscando la comprensión del mensaje no la evaluación. Es una escucha que respeta y acepta el emisor del mensaje y acompaña . En otras palabras es una comunicación que acompaña ejerciendo la empatía . 

La escucha activa es por tanto el primer paso para aprender a comunicarnos de manera positiva , os dejamos un breve video en el que explicamos qué es la comunicación positiva y qué beneficios tiene practicarla

 

2. Qué Beneficios tiene practicar la Escucha Activa 

En el marco de la escucha activa, destinamos gran parte de nuestros recursos a intentar entender el mensaje de la persona a la que escuchamos. Además, le damos información a nuestro interlocutor de si entendemos aquello que está intentando trasmitirnos; por tanto  la escucha activa nos sirve, entre otras cosas, para empatizar y comprender las emociones de los demás.

  • Fomenta la confianza para con el otro: Nos ayuda a conocernos mejor y entender a la otra persona. Afianza el vínculo.
  • Aprendemos del otro: Si aplicamos la escucha activa, llegamos a aprender aspectos de la otra persona que nos pueden ser útiles para nuestro día a día.
  • Nos ayuda a empatizar: La escucha activa fomenta aspectos como una mayor empatía con los demás, un aspecto indispensable para lograr éxito en las interacciones sociales.
  • Nos da tiempo para pensar: respetar los espacios comunicativos tiene la ventaja de darnos el tiempo adecuado para reflexionar sobre nuestra intervención.

3. Cómo practicar la Escucha Activa.

Escuchar de manera activa es por tanto: 

  • Tener atención plena en la conversación.
  • Es centrarnos para COMPRENDER el mensaje. 
  • Tratar de no EVALUAR el mensaje ni el emisor. 

Escrito y en papel parece muy sencillo pero sabemos que no lo es por ello os dejamos 4 puntos a modo de lista de comprobación para que tratéis en vuestras conversaciones diarias de practicar la escucha activa:

1. Deja hablar al emisor del mensaje, sin interrumpir ni adelantarte a su discurso.

2. Comunica con señales NO-verbales que estás siguiendo la conversación (contacto visual 75-80% tiempo de la conversación, sonríe, asiente con la cabeza) .

3. Céntrate en el mensaje en el CONTENIDO ( no evalúes)

  • haz preguntas, busca la comprensión.
  • valida lo que dice el emisor en señal que estás comprendiendo.
  • resume lo que has comprendido.

4. Empatiza, comprendes el mensaje y también el estado emocional . Conecta con el emisor explicando una situación en la que te has sentido así etc.

Si quieres saber cuál es tu grado de escucha activa puedes descargarte este test  de escucha activa gratuitamente.

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4. Juegos Para Fomentar Escucha activa en los niños.

Entendida la importancia de la escucha activa, cómo podemos fomentarla en los niños; en primer lugar, aprendiendo nosotros a escuchar de manera activa y teniendo muy claro nuestro rol como modelos ; más allá de este esencial punto os dejamos algunos juegos para jugar y reflexionar sobre la necesidad de aprender a escuchar:

  1. Juego Simón Dice. 

    En este juego la docente o el adulto debe decir “Simón dice…” y a continuación da una orden, la cual nos niños deben imitar (incluso el adulto). Por ejemplo: “Simón dice… que nos rasquemos la nariz” entonces todos los niños y adultos deberán rascarse la nariz.

  2. “Levantarse si…”. Este juego consiste en escuchar y actuar de acuerdo a  las instrucciones que el profesor dará. Los niños, sentados en un círculo, escucharán diferentes órdenes sencillas y actuarán en consecuencia. Por ejemplo: “levantarse si eres una niña” o “levantarse si tienes un hermano”. El objetivo de este juego es que los niños realmente tienen que escuchar y decidir si cada instrucción se aplica a ellos mismos.
  3. “Ensalada de frutas”. Hay varias maneras de jugar a este juego. El nivel más sencillo es dar a cada niño una imagen de una fruta. A continuación el profesor dirá dos de las frutas y los niños que tengan esa fruta tendrán que intercambiarse los lugares (por ejemplo, “plátano y naranja”). En cambio, si el profesor dice “ensalada de frutas”, todos los niños tendrán que levantarse y cambiarse de lugar. Alternativamente, es importante intercambiar las fotos de los niños después de unas cuantas vueltas, de modo que ahora tendrán una fruta diferente diferente. Se puede hacer un poco más complicado dejándoles ver la fruta a cada niño pero luego quitándoles la tarjeta con el objetivo de que retengan su fruta sin ninguna ayuda visual.

 

Este material forma parte del curso online Comunicación Positiva 

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