Hace unos días os compartíamos un post sobre cómo fabricar cuentos para el bebé, hoy en la misma linea pero siendo un poco más específicos os traemos un post sobre cómo crear cuentos de texturas para el bebé.
Los libros de texturas son muy adecuados para estimular al bebé, ligan todos sus sentidos, es decir, convierten los cuentos en toda una experiencia sensorial y esta es una combinación ganadora. Hacia los 8-10 meses cuando los niños empiezan su coordinación ojo-mano los libros de texturas les permiten experimentar estas nuevas habilidades que van adquiriendo.
Si os apetece probar os compartimos algunos consejos para fabricar cuentos de texturas así como algunos enlaces con más información por si os animáis .
1. ¿De qué hago el libro? Temática.
Como siempre os recomendamos tratar de crear en función de los intereses del niño, si le gustan los animales, podéis crear un cuento de una granja , o bien los colores como este tan maravilloso que además incluye velcros para las palabras (nos encanta).
2. ¿Qué colores uso? Colores.
Según la Academia Americana de Pediatría, hasta los 4 meses de edad, los bebés prefieren, colores que contrasten porque su visión es limitada, por este motivo en blanco y negro y es una buena opción para una parte del libro.Pero no tenga miedo de color porque después de esa edad, los bebés responden a muchos colores diferentes, especialmente los brillantes. Mantengamos las imágenes simples; bebés y niños pequeños están aprendiendo a reconocer y señalar imágenes familiares o decir sus nombres correspondientes. Este de leones hará las delicias de los más pequeños con esta cantidad de colores.
3. ¿Qué materiales puedo usar? Telas
Os proponemos que utilicéis telas diferente de diferente textura. Pana, terciopelo, lana, denim, seda, satén, vinilo y fieltro son buenas opciones. Podemos alternar algunos de ellos en una página, por lo que cuando el niño pasa un dedo por ella, él o ella se sentirá múltiples texturas. El uso de pegamento especial de artesanía, se puede adherir plumas, un pequeño trozo de moqueta y otras piezas de material distintivo. Sólo tenemos que asegurarnos de que todo lo que usemos no pueda caerse y llegar a ser un peligro de asfixia.
4. ¿Añadimos sonidos?
Para estimular al pequeño es recomendable usar también sonidos, podéis por ejemplo, usar un pequeño sonajero sellado dentro de una solapa; otra opción: tomar un trozo de material arrugado – papel de seda, un protector de hoja y colocarlo entre las páginas por lo que hace un sonido crujiente cuando se manipula.
Os dejo algunos tutoriales en los links adjuntos:
Si os ha gustado esta actividad os proponemos muchas más en el curso online Estimulación Temprana a través de los cuentos. ¡Os esperamos!