El proceso de divorcio puede convertirse en una situación estrestante, triste y confusa para vuestros hijos. Sea cual sea su edad, la mayoría de ellos sentirá incertidumbre o rabia al ver como finaliza la relación entre vosotros.
Como padres, podéis hacer que los efectos de vuestra separación sean menos dolorosos para ellos si sois capaces de mantener la estabilidad en casa y atender sus necesidades con una actitud positiva y tranquilizadora.
1. Comunicadles la noticia de forma adecuada
Cuando estéis seguros de vuestros planes, hablad con vuestros hijos sobre la decisión de separaros. Aunque no existe una manera fácil de dar la noticia, intentad estar ambos presentes en la conversación. Es importante dejar a un lado los sentimientos de enfado, culpa o remordimiento. Antes de hablar con vuestros hijos, practicad cómo se lo vais a decir sin alteraros.
2. Responded a sus preguntas
Debéis prepararos bien para contestar todas las preguntas que os podrán plantear vuestros hijos: ¿Con quién voy a vivir? ¿Dónde iré al colegio? ¿Tendré que cambiar de casa? ¿Dónde vivirá cada uno de mis padres? ¿Dónde pasaré los días de fiesta, como Navidad, Semana Santa o las vacaciones de verano? ¿Podré seguir viendo a mis amigos? ¿Tendré que cambiar de colegio? ¿Podré seguir yendo de campamento este verano? ¿Continuaré con mis actividades favoritas?
3. Estad atentos a las reacciones de los niños
Si, tras recibir la noticia, vuestros hijos están muy alterados, decidles que reconocéis y aceptáis sus sentimientos, que os importan y dejadles claro que esos sentimientos son perfectamente normales.
4. Dejadles claro el amor que sentís por ellos
Colaborad con vuestros hijos para que expresen sus sentimientos con palabras, escuchad atentamente sus respuestas y hacedles saber que sus sentimientos son válidos. Dejadles claro en todo momento que no ha cambiado el amor que sentís por ellos.
5. No alteréis las rutinas
La coherencia y la rutina pueden ayudar mucho a ofrecer la sensación de comodidad y familiaridad que necesitan los niños durante este importante cambio vital. En la medida de lo posible, reducid al mínimo los horarios impredecibles, la indefinición y las separaciones repentinas.
6. No los malcriéis
En la medida de lo posible, los padres deberíais esforzaros en mantener en ambas casas expectativas similares en lo que se refiere a la hora de irse a la cama o en relación a los deberes escolares. Siempre que sea posible, colaborad para coordinar las reglas de disciplina.
7. Mantened vuestras discusiones lejos de los niños
Debéis intentar restringir la negatividad contra el otro, así como el resentimiento y la tendencia a echarle la culpa, a las conversaciones con amigos que mantengáis fuera de casa y a las sesiones de terapia en caso de que decidáis asistir.
8. No forcéis al niño a que tome partido
No actuéis de manera celosa o enfadada para intentar que vuestros hijos tomen partido por alguno de los dos en detrimento del otro.
9. No busquéis el apoyo emocional de vuestros hijos
La mayoría de adultos que atraviesan un proceso de separación y divorcio necesitan el apoyo de amigos, familiares o profesionales de la salud mental. No lo busquéis en vuestros hijos, incluso aunque parezca que están dispuestos a ofrecéroslo.
Cuentos para apoyar este proceso.
Si papá dice Blanco, mamá dice negro. Pilar Serrano
¿Qué sucede cuando papá y mamá ya no se quieren? ¿No me quieren a mí? ¿Tengo yo la culpa? ¿Cómo hacer que vuelvan a amarse? Las preguntas y los sentimientos del niño ante el divorcio de sus padres pueden ser muy variados y el libro “Si mamá dice blanco, papá dice negro” quiere ayudar a padres y niños a abordarlos y hacer que el proceso sea más comprensible y liviano para los pequeños.
Se trata de un cuento hermosamente ilustrado que muestra la evolución de una familia, desde que los papás eran “novios” y se querían mucho hasta que más tarde y ya tras la llegada de los hijos, que eran muy deseados, empiezan a discutir y a discrepar en todo: mamá dice blanco y papá dice negro.
El cuento, dirigido a los niños pequeños, muestra claramente la incomprensión de los pequeños ante esta situación y el sentimiento de culpabilidad que pueden llegar a tener. Pero mamá y papá les explican que a ellos, a los hijos, siempre les querrán. La historia trata también de los sentimientos por los que los niños pasan tras la separación de sus padres: angustia, enfado, tristeza…
Vivo en dos casas (¿y qué?) Miren Agur
Vivo en dos casas… ¿y qué? ¡Si tengo mi hueco en las dos! Y en las dos me quieren muchísimo. Además, empiezo a sentirme bien, vaya que soy feliz.
Fomentar el respeto por la diversidad, potenciar una actitud abierta y respetuosa ante determinadas problemáticas, favorecer la integración de cualquier persona en un colectivo, fomentar la convivencia.
¡Vaya lío de familia ! Pascale Francotte
Un niño nos explica, con una mirada tierna y positiva, la reconstrucción de su familia después de la separación de los padres.
Hay amor para todos. Sanja Pregl
El argumento de este cuento gira en torno a una niñita, Zala, cuyos padres están divorciados. Ella incorpora a todos en su corazón, incluso a la nueva novia de su padre y al nuevo novio de su madre. Su familia no lo entiende, pero es que no saben que Zala tiene un corazón tan grande que en él cabe todo el mundo, y eso hace que todo sea mucho más fácil.
Este material forma parte del libro Educación Emocional a través de los cuentos



